domingo, 30 de julio de 2017

Noche


La noche me secuestró. Encerrado entre cuatro paredes, atrapado en mi propia película sin estrenar. Un piano suena de fondo. Luego un eco, un susurro. La pantalla se duerme. Nada es igual, pero todo es como siempre.
La noche tranquiliza. La noche es un baile que convoca a espíritus lejanos. La noche une a los que tienen que unirse. La noche atrae viejos fantasmas. Nadie tiene suerte en la noche; solamente son voluntades débiles, espíritus errantes, encontrando su lugar. La noche es peligro y libertad, o viceversa. No pueden existir el uno sin la otra.
Y aquí, en el hall de la madrugada, en la puerta de ese gran salón que son las tinieblas invernales, preparo mi copa y brindo por la noche. Ella, con su sabiduría y discreción, entenderá mis motivos. Salud.

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